
Otro partido de infarto, otra victoria de la roja, otra manera brillante se sobreponerse a todo. El equipo de ayer jugó una segunda parte magistral, con una Alemania venida a menos, que planteó el partido con el famoso "aquí te espero" planteado tan a menudo por los rivales de la roja desde hace dos años. Sí, la roja ya impone respeto, los rivales cambian su manera de ver el fútbol cuando tienen delante a los nuestros.
Podemos hablar del partidazo de cada uno de los nuestros, de la batalla mágica de Piqué y Puyol con los altos teutones, del tikitaka de Xavi, Iniesta and co, del saber estar y saber cortar todo y encima dar juego de Xavi Alonso y de Busquets, de la sobriedad de nuestros laterales, del partidazo es.pec.ta.cu.lar de Pedrito, de la lucha de Villa ante la muralla alemana, del chirlazo del Puyol y esa manera de volar...en efecto este post va dedicado a toda la selección española, pero en concreto a Vicente del Bosque.
Vicente heredó una selección campeona de Europa, una generación insuperable, y con valentía, honradez y saber estar ha llevado a una renovada selección a la final de un jodido mundial, pero sobre todo, sin renunciar a su estilo y a sus ideas.
Doble pivote: críticas de toda la prensa tras la derrota inicial, qué hace el gran Del Bosque? "Si yo fuera jugador de fútbol me gustaría ser Sergio Busquets", inyección de confianza al chaval tras un mal inicio, y mantengo el sustento del equipo todo el puto mundial. Chapeu.
Es un entrenador sin personalidad: Se saca de la manga en un partido complicadísimo contra Portugal a Fernando Llorente, lo borda el chaval, abre espacios, aguanta la pelota, le da otro aire al equipo. Nadie hubiese sacado al navarro ese día, no nos engañemos.
Día D, hora H: Saco a Pedro, más conocido como Pedrator, bala humana, hombre sacrificado a tope, y vaya, vaya, vaya PARTIDAZO del amigo. Si bien pudo acabar el partido con Sobresaliente con Estrella, Asterisco Factorial si consuma ese pase a Torres, lo hizo todo bien, encaró y desequilibró, y fue a la presión. Me quedé perplejo que un chaval de 22 años, con independencia de lo que haya hecho en el Barça este año, llega a un mundial, en semifinales ante toda una Alemania, y se viene arriba. Esta es la gente que ha cambiado la mentalidad fatalista de España, vaya generación de gente descarada en todos los deportes tenemos chavales.
Aragonés hablando y hablando: Vicente ni se inmuta, él a lo suyo, Aragonés no me afecta lo más mínimo. Grande, grande, grande.
Vicente nos ha llevado a una final del mundial, con humildad, con trabajo, y aguantando sin que se le mueva ni un solo pelo de su bigote la presión de todo un país, cuya prensa empieza a parecerse a la inglesa.
Pero no lo olvidemos, Luis Aragonés les dijo en el vestuario antes de la final de Viena, algo que Xavi nunca olvidará: "Las finales no se juegan, se ganan". Hagamos este vez sí, caso al Sabio de Hortaleza, que si bien ha estado fuera de tono todo el mundial, no olvidemos, que nos enseñó lo más importante, a saber competir.